El esperado encuentro entre los dos puntos de exploración de la obra se cumplió el sábado.
La que se considera hasta ahora la obra de ingeniería más importante en la historia del país vio este sábado la luz, por primera vez, al encontrarse los dos equipos de trabajo que durante casi cuatro años taladraron las entrañas de la cordillera central para dar vida al Túnel de la Línea.
Gritos de alegría, felicitaciones y hasta la emoción de cantar el Himno Nacional, precedieron el estallido de la carga de dinamita que terminó por derrumbar el último metro de pared rocosa, bajo 800 metros de montaña que separaban hasta ese momento a Quindío y Tolima.
Néstor Candela, ingeniero de la interventoría de la obra, señaló que para lograr el objetivo se trabajaron las 24 horas durante 1.294 días, empleando entre 450 y 500 personas, de las cuales un 80 por ciento pertenecen a los municipios de Cajamarca y Calarcá. “En total se perforaron 8.542 metros de túnel con un diámetro de 4,5 metros, lo cual no tiene antecedentes en la historia del país, pues se trabajó a más de 2.800 metros de altura a un ritmo impresionante”, explicó.
Los dos grupos partieron desde dos portales: Bermellón, en Tolima, y Galicia, en Quindío, y este sábado por fin se conocieron los operarios.
Sin embargo, esta obra de 90.000 millones de pesos no será la definitiva. Se trata de un túnel piloto, que será entregado al ganador de la concesión para construir el túnel de la fase II, que tendrá un costo aproximado de $700.000 millones y deberá ser ejecutado en un plazo menor de 70 meses, es decir para el 2014.
De transitar 22 kilómetros de vía en mal estado, se pasará a 11,9 kilómetros en terreno plano y de ir a 18,2 kilómetros por hora se pasará a 60. Los vehículos dejarán de ‘escalar’ 840 metros. El recorrido se reducirá a 10 kilómetros, un ahorro de US$37 millones el primer año. “Este es un túnel auxiliar para el (túnel) grande, que servirá de escape y de ventilación y que funcionará como soporte en las obras, pues aquí se trazó la ruta y el acceso que deberá seguir la compañía ganadora de la licitación”, aseguró Candela.
En total, se encontraron cuatro fallas geológicas que no revisten peligro para el proyecto en general, en los puntos denominados la Cristalina (33 metros) y La Soledad, que midiendo 480 metros, requirió una excavación adicional y un relleno especial con concreto. Las otras dos fallas, Alaska y la 1.710 se localizaron en el portal de Galicia, pero son muy cortas.
El Director General del Instituto Nacional de Vías (Invías), Daniel García Arizabaleta, resaltó que la obra “permitirá impulsar la competitividad del país, toda vez que disminuye los tiempos de viajes y, por ende, los costos de operación de importadores y exportadores”.
Igualmente, el proyecto cobra vital importancia, desde el punto de vista estratégico, para la comunicación entre el centro del país y el Pacífico, como parte del corredor Bogotá – Buenaventura, buscando brindar mejores condiciones de estabilidad de taludes, reduciendo el riesgo de derrumbes y cierres de la vía.
Ayer lunes, el presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, inauguro la obra, para cuya ceremonia se preparo una pared simbólica que será detonada como representación del tan esperado encuentro entre los dos puntos de exploración.
El Presidente llegará por el portal de Bermellón (Tolima) y atravesará los ocho kilómetros, para tener un encuentro con los medios de comunicación en el portal de Galicia (Quindío).
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